Desde el miércoles 9 de julio, miles de residentes en seis parroquias del sur de Quito permanecen sin acceso a agua potable debido a un deslizamiento de tierra que provocó la rotura de una tubería del sistema MICA, una de las principales infraestructuras para el abastecimiento hídrico de la capital ecuatoriana.

En un video difundido este domingo, el alcalde de Quito mostró imágenes del sector afectado y aseguró que, a pesar de las condiciones climáticas extremas —con temperaturas de hasta 4 °C—, cuadrillas de trabajadores continúan las labores de reparación durante las 24 horas del día.
Estado de emergencia y plan de contingencia
El jueves 10 de julio se declaró el estado de emergencia en las parroquias afectadas, lo que permitió la activación de un plan de contingencia para la distribución gratuita de agua potable mediante camiones cisterna.
Hasta el lunes 14 de julio, se habían movilizado al menos 60 tanqueros para entregar el líquido vital a la población. Desde otras ciudades también se ha sumado apoyo logístico, como el enviado desde Santo Domingo.
Apoyo desde Santo Domingo
Hugo Parra, jefe del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo, confirmó que, a pedido de la comandancia de la Primera Zona, se envió un tanquero para colaborar con la emergencia.
“Desde el viernes enviamos un tanquero de 3.100 galones. Hasta el momento hemos entregado 150.000 galones diarios durante estos cuatro días en el sur de Quito”, detalló Parra.
El jefe bomberil comparó la situación actual con una emergencia similar ocurrida en Santo Domingo, donde la población pudo almacenar agua debido a la existencia de cisternas domiciliarias, una infraestructura que, en su mayoría, no está presente en Quito.
“La topología de Santo Domingo permite que el 95 % de viviendas tenga cisterna, lo cual garantiza agua por al menos tres días. En cambio, en Quito el suministro es directo desde los sistemas, lo que agrava la situación en caso de cortes”, explicó.
Vigilancia y control ante especulación
Además del operativo técnico, desde el domingo se desplegó un contingente de patrullas de la Policía Nacional y agentes metropolitanos de control para recorrer las zonas más afectadas y evitar la especulación en la venta de agua. Las autoridades advirtieron que sancionarán a quienes ofrezcan el recurso a precios excesivos.
El Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo aseguró que se mantendrán en Quito el tiempo que sea necesario, mientras se monitorea permanentemente la evolución de la emergencia desde los cuarteles designados.

