Durante los primeros seis días de agosto se han registrado siete muertes violentas en distintos sectores de Santo Domingo.

Entre las víctimas se encuentran dos personas aún no identificadas, cuyos cuerpos fueron hallados calcinados en la cajuela de un taxi.
Martes 5 de agosto: un día especialmente violento
El martes 5 de agosto fue particularmente violento. En pocas horas, tres personas fueron asesinadas en diferentes puntos de la ciudad.
La primera víctima fue Fabián Cedeño, un comerciante que falleció tras recibir un disparo en el abdomen durante un asalto bajo la modalidad conocida como “sacapintas”.
Horas más tarde, en la avenida Los Colonos, a la altura del bypass Chone–Quevedo, un comerciante de motocicletas de 28 años fue atacado mientras conducía su vehículo hacia la cooperativa Luz del Día.
En la escena del crimen, agentes de criminalística levantaron nueve indicios balísticos calibre 5.56, correspondientes a armas largas tipo fusil, y cinco vainas percutidas calibre 9 mm.
Un tercer asesinato la misma noche
Esa misma noche, cerca de las 22:00, se reportó otro asesinato en el asentamiento El Paraíso. La víctima, un joven de 20 años que trabajaba como albañil, fue atacado a tiros frente a su domicilio.
Según testigos, sujetos armados llegaron en un vehículo, le dispararon a quemarropa y huyeron del lugar. En la escena se recolectaron 22 indicios balísticos, los cuales quedaron bajo cadena de custodia para su respectiva investigación.
Declaraciones de la Policía Nacional
El jefe de operaciones de la Policía Nacional en Santo Domingo, Henry Acosta, informó que todos estos casos se encuentran en proceso investigativo.
“Los eventos violentos que se suscitaron la noche de ayer responden a la violencia criminal y a la toma de territorio geográfico por parte de los GDO (Grupos de Delincuencia Organizada), que buscan apropiarse de zonas estratégicas para el expendio de sustancias sujetas a fiscalización”, afirmó el oficial.
Acosta señaló que estos hechos están bajo análisis, y que si bien hay personas involucradas con antecedentes penales, no todas tienen causas pendientes activas.
“Nosotros, como bloque de seguridad, contamos con nuestros departamentos de inteligencia y contrainteligencia, en coordinación con Fiscalía y Judicatura, para determinar la responsabilidad de los GDO en estos hechos criminales. Esto forma parte de una política de Estado, y las estrategias operativas en territorio se ejecutan mediante el señor gobernador, con la participación de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas”, agregó.
Perfil de las víctimas y posibles móviles
De las siete víctimas, tres eran trabajadores informales, dos comerciantes y un albañil. Las autoridades no descartan que los crímenes estén relacionados con ajustes de cuentas, aunque por el momento no se ha establecido un vínculo directo entre los hechos.

