La presencia virtual del edil generó rechazo entre sus colegas.
Malestar y rechazo generó la conexión virtual del concejal Miguel Morocho durante la sesión del Concejo Municipal de Santo Domingo realizada el 21 de octubre. Algunos ediles cuestionaron los límites entre lo legal y lo ético, recordando que Morocho enfrenta un proceso judicial por el presunto delito de tentativa de asesinato.

Dentro de ese proceso, la Unidad Judicial Penal de Santo Domingo dictó prisión preventiva y, el pasado 29 de septiembre, autorizó a la Fiscalía para gestionar una notificación roja de INTERPOL en su contra. Pese a ello, el concejal participó de forma remota en la sesión, lo que generó fuertes cuestionamientos.
“Nosotros, como Concejo Municipal, debemos por ética y moral dejar que ese proceso judicial tenga un resultado final antes de permitir que el colega participe en las sesiones. .”— Liliana Silva, Concejal de Santo Domingo.
“Hoy la ciudadanía está expectante ante la conexión virtual de una persona que, si bien sigue siendo parte del Concejo, tiene cuentas pendientes con la justicia.”— Ana Caicedo, Concejal de Santo Domingo.
Discusión y abandono del salón de sesiones.
Las declaraciones encendieron una acalorada discusión que derivó en gritos, reclamos cruzados y un ambiente de tensión dentro del salón legislativo. Cinco concejales abandonaron la sesión, criticando además que se haya permitido el uso de medios telemáticos sin una justificación válida.
“No entiendo por qué el alcalde quiere encubrir o ayudar a este concejal.” — Alberto Pantoja, Concejal de Santo Domingo.
“En una ocasión pedí conectarme por Zoom por una emergencia y me negaron el permiso argumentando que ya no estamos en pandemia. Sin embargo, ahora sí se permite una convocatoria virtual sin justificación. No se puede tener doble moral.”— Diana Saltos, Concejal de Santo Domingo.
Suspensión por falta de quórum.
Debido a la salida de varios concejales, la sesión se quedó sin quórum. El alcalde Wilson Erazo dispuso un receso de diez minutos, pero al reanudar la lista persistió la ausencia de los ediles Pedro Alcíbar, Ana Caicedo, Julio César Calero, Diana Coloma, Wilson Macías, Alberto Pantoja y Diana Saltos, lo que obligó a suspender definitivamente la sesión.
“Existen procedimientos para convocar a una sesión virtual. No se ha cumplido el debido proceso, y el Concejo debe autorizarlo.” — Wilson Macías, Concejal de Santo Domingo.
La función de un concejal es legislar y fiscalizar, pero ¿cómo hacerlo si no está presente, si no debate ni presenta propuestas?”— Julio César Calero, Concejal de Santo Domingo.
Reanudación parcial del Concejo sin Morocho.
En horas de la tarde, el Concejo volvió a reunirse con la presencia de ocho de sus integrantes, pero sin la participación de Miguel Morocho. Durante la sesión se analizaron los puntos pendientes en la agenda y se discutió el procedimiento para convocatorias futuras.
“Mi obligación como alcalde es seguir trabajando y convocar a las sesiones conforme la ley. La normativa me permite hacerlo de forma presencial o virtual, y así garantizar el desarrollo de las actividades del Concejo. Debemos respetar la democracia y la ley.”— Wilson Erazo, alcalde de Santo Domingo.
Advertencia de sanciones por inasistencia.
El alcalde advirtió que se aplicarán los mecanismos legales correspondientes para sancionar a los concejales que no cumplan con su deber de participar en las sesiones municipales.
“El reglamento establece sanciones para quienes se ausenten sin autorización del presidente de la sesión. La Comisión de Mesa analizará cada caso, no para generar conflictos, sino para hacer respetar la ley y nuestras responsabilidades como servidores públicos.”— Wilson Erazo, alcalde de Santo Domingo.
La ciudadanía fue testigo de cómo un conflicto judicial individual terminó por sacudir la estabilidad política del Concejo Municipal de Santo Domingo, evidenciando la fragilidad institucional ante casos judiciales que involucran a sus integrantes.

