Un total de seis familias resultaron gravemente afectadas por las fuertes lluvias registradas en la madrugada del jueves 8 de enero, en el barrio San Vicente de Paul, ubicado en la cooperativa Las Palmeras, al sur de Santo Domingo. La emergencia se produjo cuando la capacidad de desfogue del sistema de alcantarillado fue insuficiente, lo que ocasionó una rápida acumulación de agua que terminó formando una especie de laguna e inundando varias viviendas del sector.

Según relataron los moradores, el agua ingresó de manera repentina a las casas, alcanzando niveles preocupantes y provocando pérdidas materiales significativas, principalmente de electrodomésticos, muebles y enseres domésticos. La situación generó momentos de angustia entre los habitantes, quienes temieron por su seguridad y la de sus familias.
Moradores relatan pérdidas materiales y piden ayuda urgente.
“Yo perdí el refrigerador, todo lo que es el patio de atrás, muebles, camas, pero lo importante es la vida. Lo material se puede recuperar, pero necesitamos que vengan a solucionar esto”, relató Javier Alvarez – Afectado.
“A mí se me llenó media casa, el agua me llegó casi a la cintura. Estamos pidiendo que, por favor, destapen la alcantarilla”, señaló otro morador afectado.
Los residentes explicaron que las aguas servidas y lluvias estancadas generan malos olores y riesgos sanitarios, ya que el agua permanece represada por varias horas, afectando no solo a las viviendas directamente inundadas, sino también a casas vecinas que se encuentran en zonas más bajas.
Un problema recurrente que se agravó este invierno.
De acuerdo con los habitantes del sector, cada año durante la temporada invernal se presentan acumulaciones de agua; sin embargo, en años anteriores el desfogue era más rápido y no se registraban afectaciones severas en las viviendas. En esta ocasión, la falta de salida del agua provocó que el nivel subiera de forma progresiva y constante.
“Siempre se llena el agua cada invierno, pero antes desfogaba rápido. Ahora ya no puede desfogar y se acumula cada vez más. Por eso hay que salir de las casas cuando sigue lloviendo”, comentaron los moradores.
Construcción de muro habría bloqueado el desfogue natural.
Javier Álvarez, uno de los residentes más perjudicados, explicó que el problema se habría originado tras la construcción de un muro de contención durante trabajos relacionados con el sistema de alcantarillado de aguas servidas, el cual habría obstruido el desfogue natural del sector.
“Vinieron a hacer un muro de contención para la recuperación de aguas servidas y con esa construcción taparon el desfogue de la alcantarilla. Son unos siete metros de muro que dejaron completamente bloqueada la salida del agua”, explicó Javier Álvarez.
El ciudadano indicó que la única solución viable sería la instalación de una nueva tubería, ya que la actual se encuentra obsoleta y parcialmente colapsada desde hace años, situación que se agrava durante lluvias intensas.
“Esta tubería ya está obsoleta, por dentro está tapada más del 50 %. Cuando llueve fuerte apenas desfoga, pero ahora ya está completamente tapada y mire las consecuencias”, añadió.
Autoridades municipales y Bomberos evaluaron la emergencia.
Tras la emergencia, al lugar acudió personal del Municipio de Santo Domingo en conjunto con efectivos del Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo, quienes realizaron una inspección técnica para evaluar la situación y definir acciones inmediatas que permitan mitigar el impacto y prevenir nuevas inundaciones en el sector.
Los afectados solicitaron a las autoridades que las soluciones no sean temporales y que se ejecute una intervención integral del sistema de alcantarillado, con el fin de evitar que este tipo de emergencias se repita en cada temporada invernal.
Llamado a soluciones definitivas.
Los moradores insistieron en la necesidad de una intervención estructural que contemple la limpieza, ampliación o reemplazo del sistema de drenaje, así como una revisión técnica de las obras realizadas en el sector, para garantizar el derecho a una vivienda segura y libre de riesgos.
Mientras tanto, las familias afectadas continúan evaluando las pérdidas ocasionadas por la inundación, a la espera de una respuesta concreta que permita restablecer la normalidad y evitar nuevas afectaciones ante futuras lluvias.

