En las últimas semanas, las Fuerzas Armadas han identificado dos perforaciones clandestinas en el sector de la urbanización Los Madereros, donde presuntamente se extraía combustible de manera ilegal desde el poliducto que atraviesa la zona.

Esta actividad ilícita se ha vuelto recurrente en varios puntos del derecho de vía por donde pasa el ducto de transporte de combustibles.
Riesgos y procedimientos de intervención
En el lugar de la intervención, se percibía con claridad el fuerte olor a diésel. Según informaron las autoridades, lo encontrado era un caliche, es decir, un orificio perforado en el poliducto. En estos casos, Petroecuador interviene con maquinaria especializada, a través del Cuerpo de Ingenieros del Ejército, para proceder con el taponamiento de la fuga.
“En los kilómetros que tenemos bajo nuestra responsabilidad, es probable que aún existan otras perforaciones clandestinas. Por eso es clave la colaboración de la población civil, que hasta el momento ha respondido positivamente”, indicó un vocero militar.
Denuncias ciudadanas: clave para prevenir accidentes
Las Fuerzas Armadas reiteraron que denunciar este tipo de actividades no solo ayuda al Estado, sino que evita riesgos de accidentes para los habitantes de las zonas cercanas. En varias ocasiones, ciudadanos han alertado sobre fugas visibles de gasolina, lo que podría ocasionar explosiones o incendios.
“Invitamos a la ciudadanía a acercarse al Fuerte Militar Zapador y reportar cualquier actividad sospechosa, siempre con la garantía de confidencialidad”, señalaron.
Impacto económico y modus operandi de los delincuentes
El valor comercial de un tanquero con 10.000 galones de gasolina alcanza los $27.000, sin embargo, los delincuentes lo estarían vendiendo en el mercado negro por tan solo $10.000, generando un grave perjuicio económico al Estado.
Los responsables utilizan vehículos como camionetas tipo “gallineta” o, en algunos casos, excavan manualmente hasta alcanzar el ducto. Allí colocan un acople especial conectado a una manguera, lo que les permite llenar un tanquero completo en apenas 20 minutos, gracias a la presión del sistema.
Controles al transporte de combustible
Las Fuerzas Armadas recordaron que el transporte legal de combustibles es una actividad altamente regulada, y solo puede realizarse con los permisos, registros y tiempos autorizados.
“Todo tanquero debe contar con un código QR, una hoja de ruta y un conductor registrado. Nadie puede simplemente comprar combustible y circular libremente con él. Si alguien compra en Santo Domingo y su destino es El Carmen, por ejemplo, tiene entre 6 y 8 horas para llegar y descargar”, explicó el representante militar.
Llamado a la ciudadanía y acciones futuras
Finalmente, se hizo un enérgico llamado a la ciudadanía a denunciar cualquier actividad sospechosa relacionada con la perforación del poliducto o la comercialización ilegal de combustibles. Las autoridades aseguran que toda información será tratada con absoluta confidencialidad.
“No se delatará a quienes denuncien. Nuestra misión como Fuerzas Armadas es proteger los recursos del Estado, y lo haremos con su ayuda. Denuncien, por su seguridad y por la de todos los santodomingueños”, concluyeron.
Las Fuerzas Armadas continuarán ejecutando patrullajes y operativos de control en los sectores aledaños al poliducto, con el objetivo de prevenir nuevas perforaciones y frenar el tráfico ilegal de combustible.
Sanciones penales
Las autoridades reiteran que este tipo de actividades están tipificadas en el Código Orgánico Integral Penal (COIP), por lo que quienes incurran en estos delitos enfrentan severas sanciones.

