En las calles del Ecuador, el respeto a las normas de tránsito es fundamental para garantizar la seguridad de todos. Sin embargo, es común observar conductores que las ignoran deliberadamente, especialmente al momento de estacionarse.

Estacionarse en lugares prohibidos como pasos peatonales, zonas señalizadas con “No estacionar”, rampas para personas con discapacidad o incluso ciclovías constituye una infracción muy leve, sancionada con una multa equivalente al 5 % del salario básico unificado y la reducción de 1.5 puntos en la licencia de conducir.
Estos espacios están diseñados para garantizar la accesibilidad y movilidad segura de peatones y ciclistas. Ocuparlos indebidamente puede tener consecuencias más graves de lo que muchos creen.
Ciclovías: no solo es prohibido estacionar, también circular
El mal uso de la ciclovía no se limita a estacionarse. Conducir por ella está expresamente prohibido, y dependiendo de la situación, podría constituir una infracción más severa.
Motocicletas: infracciones frecuentes y riesgosas
No solo los vehículos de cuatro ruedas cometen infracciones. En el caso de las motocicletas, las faltas también son frecuentes y peligrosas. Uno de los comportamientos más alarmantes es el cruce por parterres centrales, una maniobra completamente ilegal que pone en riesgo la vida del conductor y la de los demás.
Esta acción puede ser sancionada como infracción grave, ya que implica una maniobra prohibida y la circulación fuera del carril correspondiente.
Otra infracción común y extremadamente peligrosa es conducir sin casco de protección. Esta falta no solo está prohibida por la Ley de Tránsito, sino que también conlleva sanciones económicas y reducción de puntos en la licencia.
El casco no es opcional, es obligatorio. Y puede salvar vidas.
Restricción local: dos hombres en una motocicleta
En Santo Domingo rige una ordenanza municipal que prohíbe la circulación de dos hombres en la misma motocicleta. Esta medida fue implementada como parte de un plan de seguridad para reducir los delitos cometidos desde estos vehículos.
Aunque ha generado polémica, su incumplimiento puede llevar al retén inmediato del vehículo, multas y, en ciertos casos, acciones legales si se detectan antecedentes delictivos.
Conducir es una responsabilidad
En resumen, conducir no es solo un derecho, sino una responsabilidad. Respetar las normas —desde algo tan simple como estacionar correctamente hasta usar un casco o evitar circular en zonas prohibidas— puede marcar la diferencia entre un día tranquilo y una tragedia evitable.

