El aumento de zonas azules en distintos puntos de Santo Domingo ha generado denuncias y cuestionamientos por parte de concejales y ciudadanos.

Diana Coloma, concejal del cantón, solicitó explicaciones sobre el estudio técnico en el que se basó la implementación del sistema de estacionamiento rotativo tarifado, que actualmente está a cargo de un aliado estratégico.
“¿En base a qué estudios están pintando zonas azules a diestra y siniestra por las diferentes calles de Santo Domingo? Le pongo un tema puntual que me preocupa porque sí entorpece el servicio médico. En la avenida Río Lelia, desde el hospital del IESS hasta la avenida La Lorena, si usted se ha percatado, de lado y lado existen zonas azules. Esto está dificultando la salida de las ambulancias, la salida de emergencia. ¿Y quién ha dicho algo? Nada. Bien, gracias.
Estas zonas azules, al cobrar por el parqueo, están por encima de brindar una atención emergente de salud. No, señor alcalde.”
Otro de los puntos conflictivos se ubica frente a la Terminal Terrestre, donde la colocación de estas áreas de parqueo estaría afectando la circulación de buses urbanos, según indicó el concejal Mario Pasmiño.
“Siempre han sido paradas de buses. Entonces, es necesario que en vez de zonas azules haya algo indispensable, no muy caro y que se puede hacer, como los divisores de carriles, para que los ciudadanos que utilizan este servicio —cerca de 200,000 viajes diarios en la ciudad— puedan usar el transporte urbano y se pueda regularizar el tránsito en este sector.”
Los transportistas también expresaron su malestar, asegurando que en varias ocasiones deben dejar a los pasajeros en media calle, ya que los vehículos estacionados no les permiten ingresar de manera adecuada a la parada.
“Esa localidad ha sido parada de buses desde hace más de 15 años. Los usuarios que llegan al sector de Santo Domingo ya saben que ahí es parada de buses. Ahora, al permitir el parqueo de vehículos particulares, se genera un conflicto, ya que tenemos que recoger y dejar pasajeros en medio de la vía.
Esto nos ha ocasionado bastante malestar a los conductores del servicio urbano. Es peligroso y puede ocasionar algún accidente.”
Ante estos inconvenientes, la concejal Coloma pidió al alcalde disponer correctivos que permitan garantizar la movilidad y la seguridad de los usuarios.
“Está bien que se haya entregado en concesión —si es que así fue— al órgano regulador y legal que la EPMT consideró para las calles de Santo Domingo. Habrá que revisar también todo el tema del contrato, pero no pueden pintar como ellos consideren, o por una simple corazonada, cualquier parte de Santo Domingo.
Señor alcalde, le solicito que se revise puntualmente el tramo desde el hospital del IESS en la avenida Río Lelia hasta La Lorena, porque se está generando un caos vehicular. La salida de ambulancias se entorpece, lo mismo que el paso de buses y la parada de taxis.
En lugar de mejorar el tránsito vehicular, lo ha entorpecido tremendamente. Esto hay que revisarlo. Le solicito, como administrador de la ciudad, como máxima autoridad y como presidente del directorio de la EPMT, que se hagan las correcciones de manera emergente.”
El debate sobre las zonas azules continúa abierto y será determinante encontrar un equilibrio entre la necesidad de ordenar el parqueo en la ciudad y la obligación de no afectar las avenidas más conflictivas, especialmente por la presencia de casas de salud, líneas de buses, entre otros aspectos clave.

