El Hospital Dr. Gustavo Domínguez ha habilitado un nuevo y necesario espacio: el “Refugio para Mamá”, ubicado en el primer piso de la casa de salud. Este lugar está diseñado para que las mujeres que acaban de dar a luz puedan permanecer cómodas y seguras mientras sus recién nacidos reciben atención médica en neonatología o terapia intensiva.

Acompañamiento físico y emocional para las madres
Muchas madres enfrentan no solo un proceso de recuperación física tras el parto, sino también un desgaste emocional por no poder estar con sus hijos hospitalizados. Además, deben acudir cada tres horas a amamantar a sus bebés, pese a estar recién operadas o aún en recuperación.
“Estas mamitas tienen que permanecer cerca del hospital. Muchas vienen desde fuera de la provincia, sin un lugar donde quedarse. Por eso nació esta iniciativa”, explicó la Dra. Lorena Vaque, directora del hospital.
El refugio no solo ofrece una cama o una silla. Está equipado para brindar acompañamiento integral, incluyendo apoyo psicológico, con un equipo multidisciplinario que atiende las necesidades de las madres durante este momento crítico.
Humanización de los servicios de salud
La Dra. Vaque recalcó que este proyecto es un paso importante hacia la humanización de los servicios hospitalarios, especialmente en áreas sensibles como neonatología:
“Hay bebés que están por recibir el alta y necesitan volver a aprender a amamantarse. Sus madres deben estar disponibles cada tres horas. Pero ellas también están en condición de puérperas, necesitan cuidado físico y psicológico. Este refugio ayuda a evitar cuadros de depresión posparto y mejora su bienestar”.
Un alivio en medio de la adversidad
Para muchas madres, este espacio representa un alivio frente a las incomodidades y el frío de tener que esperar afuera del hospital.
“Cuando hacen cambio de turno, nos piden salir afuera con todo el viento. Les rogamos quedarnos un rato, pero no nos permiten. Es muy duro”, comentó una de las beneficiarias del refugio.
Apoyo institucional
La asambleísta Yadira Vallas visitó las instalaciones para constatar el funcionamiento del refugio y conversar con las madres presentes. Les transmitió un mensaje de solidaridad y agradecimiento:
“Este lugar les permitirá descansar cerca de sus hijos, sin pasar momentos difíciles al intemperie. Agradezco a los médicos, enfermeras y a la directora por mejorar cada día la atención que reciben los ciudadanos”.
Un modelo que debería replicarse en todo el país
Ciudadanos y familiares resaltaron la importancia de esta iniciativa, calificándola como un ejemplo que debería replicarse en otros hospitales del país.
“Es una parte íntima y sensible del hospital. El sufrimiento y dolor de las madres se atenúa con este tipo de espacios. Ojalá se creen más lugares así en todo el territorio”, expresó un visitante.
Próximos pasos
Este es el primer espacio habilitado dentro del Hospital Gustavo Domínguez, pero ya se planifica la implementación de nuevas áreas similares, tanto en terapia intensiva como en pediatría, incluyendo una zona familiar especialmente acondicionada.

