La reducción de muertes intencionales fue uno de los datos más destacados durante la rendición de cuentas de la Policía Nacional. Según informó el comandante general Pablo Dávila, en lo que va del año 2025, Ecuador ha registrado una disminución del 15 % en homicidios intencionales en comparación con los años anteriores, lo que representa 1.212 casos menos.

Los datos del Ministerio del Interior reflejan la escalada de violencia que inició en 2020. Ese año se reportaron 1.372 homicidios, cifra que se duplicó en 2021 con 2.495 casos y continuó su ascenso en 2022 con 4.886, hasta llegar a un pico de 8.248 homicidios en 2023. En 2024, el número descendió a 7.036.
De las 24 subzonas policiales del país, 18 muestran una disminución sostenida en los niveles de violencia. Además, Dávila señaló que los delitos en general han bajado un 14 % a escala nacional.
Sin embargo, esta tendencia positiva no se refleja en Santo Domingo. Solo en los primeros días de julio ya se han registrado ocho muertes violentas y un femicidio.
El primero de los casos ocurrió el martes 1 de julio, cuando fue hallado el cuerpo de una mujer asesinada y abandonada sobre una calle empedrada en la cooperativa de vivienda Laurafloris.
Dos días después, el jueves 3 de julio por la noche, un ataque armado en un local de comidas rápidas en la parroquia Puerto Limón dejó como saldo dos personas fallecidas.
Durante el fin de semana del 5 y 6 de julio, tres hombres fueron asesinados en distintos sectores de la ciudad. Uno de ellos era comerciante.
El lunes 7 de julio, la violencia continuó. En horas de la tarde, en la comuna Sachilachulpe, fue encontrado el cuerpo de un hombre envuelto en sacos de yute. Esa misma noche, un padre y su hijo fueron asesinados mientras se movilizaban en un vehículo familiar por el kilómetro 5 de la vía Quito, en el ingreso al asentamiento El Paraíso.
Sicarios en motocicletas aprovecharon que el semáforo se puso en rojo para abrir fuego con un arma larga. Ambos murieron al instante, mientras que otros familiares, incluidos menores de edad, lograron sobrevivir.
Hasta la fecha, la Policía Nacional no ha emitido pronunciamientos oficiales sobre estos hechos violentos, que generan preocupación entre los habitantes de Santo Domingo y evidencian que, aunque las cifras nacionales muestran una leve mejora, la realidad en ciertas provincias sigue siendo alarmante.

