Las lluvias registradas entre la noche del lunes 14 y la madrugada del martes 15 de septiembre provocaron nuevos inconvenientes en la zona rural de Santo Domingo. El incremento del caudal del río Mapalí ocasionó el ingreso de agua a varios predios de la comuna Otongo Mapalí, donde habitantes reportaron afectaciones y pérdida de animales.

Ante la situación, una comitiva acudió hasta la Prefectura de Santo Domingo de los Tsáchilas para exponer las afectaciones y solicitar atención a varios requerimientos relacionados con los ríos Mapalí y Babá, así como con el estado de las vías de la zona.
Desbordamiento del río Mapalí afectó a familias y animales.
Cecilia Aguavil, presidenta de la comuna Otongo Mapalí, señaló que el aumento del caudal afectó las obras de protección existentes y provocó el ingreso de agua a propiedades de la comunidad.

“Hubo un desbordamiento del río Mapalí. Sí había muros de contención, pero el río se llevó todo. Fueron afectadas las familias y también se nos llevó unos animales. Incluso murió un caballo.”.Cecilia Aguavil, presidenta de la comuna Otongo Mapalí.
Aguavil manifestó su preocupación ante la posibilidad de que vuelvan a registrarse lluvias intensas y se produzcan nuevas afectaciones en las viviendas y propiedades cercanas al río.
“Estamos pidiendo apoyo a la Prefectura. Tenemos miedo de que vuelva a llover en la noche y entonces sean mayores los daños para las familias y las pérdidas de las cosas que tienen.”.Cecilia Aguavil, presidenta de la comuna Otongo Mapalí.
Moradores también piden intervenir un muro de escolleras en el río Babá.
Los problemas expuestos por los habitantes no se limitan al río Mapalí. Lucía Jiménez, representante de las riberas del río Baba, señaló que desde hace tiempo solicitan la reparación de un muro de escolleras ubicado en el kilómetro 9,5 de la vía Aventura, siguiendo la ribera del río.

Según explicó, la estructura fue construida hace aproximadamente dos años, pero los sucesivos inviernos la han deteriorado y existe preocupación por una posible afectación a la vía.
“Hace tiempo hemos solicitado que, por favor, nos arreglen los muros de escolleras del río Babá, en el kilómetro 9,5 de la vía Aventura. Hace dos años nos hicieron un muro, pero con los inviernos ya se ha dañado. Nos da miedo quedarnos sin vía.”.Lucía Jiménez, representante de las riberas del río Baba.
Daños en la vía también preocupan por producción agrícola y turismo.
Jiménez explicó que las condiciones de la carretera tienen repercusiones para las actividades productivas de la zona, donde existen centros turísticos y cultivos de orito y maqueño.
La representante destacó especialmente la producción de orito destinada a exportación, debido a que las condiciones de la vía pueden afectar la calidad del producto durante su transporte.

“Para esta zona tenemos centros turísticos y sembríos de orito y maqueño. Sobre todo, el orito es prácticamente de exportación. El hecho de que la carretera esté dañada hace que el producto se maltrate.”.Lucía Jiménez, representante de las riberas del río Baba.
Comuneros aseguran que piden intervenir el río Mapalí desde 2025.
Otro de los requerimientos planteados es la intervención del cauce del río Mapalí. Los habitantes consideran necesario retirar material acumulado y encauzar el río para facilitar el flujo del agua y reducir el riesgo de nuevos desbordamientos.
Jiménez aseguró que este requerimiento fue planteado desde el año anterior y que durante los últimos meses recibieron diferentes explicaciones sobre las dificultades para trasladar maquinaria hasta el sector.
“En el río Mapalí hemos pedido que, por favor, nos ayuden a encauzar el río. Eso lo pedimos desde el año anterior. Nos dijeron que esperemos a que llegue el verano; llegó el verano y después nos indicaron que la máquina se dañó o que las máquinas estaban trabajando en otros lugares.”.Lucía Jiménez, representante de las riberas del río Baba.
De acuerdo con su relato, también se les habría informado sobre inconvenientes relacionados con combustible y con la disponibilidad de una cama baja para transportar la maquinaria.
Jiménez indicó que previamente recibieron el ofrecimiento de que la maquinaria llegaría el 15 de septiembre, pero las precipitaciones se adelantaron a la intervención.
“Nos dijeron que para el día 15 ya nos enviaban las máquinas. Primero no había gasolina y después las camas bajas estaban en mantenimiento. La lluvia nos ganó.”.Lucía Jiménez, representante de las riberas del río Baba.
Reportan afectaciones en Orillas Tsáchila.
Jiménez señaló que las últimas precipitaciones también provocaron una inundación en Orillas Tsáchila, donde, según su versión, habitantes perdieron animales y se produjeron daños en estructuras utilizadas para actividades turísticas.
La representante manifestó que existe preocupación ante nuevas lluvias mientras esperan la llegada de maquinaria para atender los puntos que consideran vulnerables.
Pedidos fueron presentados desde julio de 2025.
Según explicaron los comuneros, los primeros requerimientos relacionados con estas necesidades fueron presentados desde julio de 2025 y posteriormente reiterados en marzo de 2026. Un nuevo documento fue ingresado el 4 de agosto.
Los moradores señalaron que incluso plantearon la posibilidad de reunir recursos entre los propios habitantes para cubrir el costo del traslado de la maquinaria mediante una cama baja. Sin embargo, aseguran que se les indicó que esa alternativa no sería legalmente posible.
“Dijimos que, si nos toca pagar la cama baja, hacemos una colecta entre todos y la pagamos, pero nos dijeron que no porque no es legal. Nosotros lo que necesitamos es que llegue la maquinaria.”.Lucía Jiménez, representante de las riberas del río Baba.
Los habitantes mantienen su pedido de intervención ante el temor de que nuevas precipitaciones incrementen nuevamente los caudales y ocasionen mayores afectaciones en las comunidades, vías, actividades agrícolas y emprendimientos turísticos de esta zona rural de Santo Domingo.

