Las calles céntricas de Santo Domingo, como Latacunga, Ambato y Guayaquil, continúan abarrotadas de comercio informal. Vendedores ambulantes se instalan con triciclos o exhiben sus productos sobre las veredas, lo que afecta directamente a los negocios formales establecidos en la zona.

Comerciantes Formales Denuncian Competencia Desleal
Propietarios de locales manifestaron su descontento con la situación, señalando que enfrentan una competencia desleal por parte de los comerciantes informales.
“Es la autoridad la que permitió que el ambulante se asiente otra vez en las calles. También es la cultura de la gente, comprar al paso. A nosotros nos dan un precio y al ambulante otro. Entonces, esto es un todo”, indicó uno de los comerciantes afectados.
A la problemática se suma la falta de control efectivo por parte de las autoridades. A pesar de la implementación de medidas como el cierre de la calle Ambato para ordenar el área, los comerciantes informales siguen operando en la zona.
“Usted ve a los policías municipales parados al lado de los ambulantes y no hay ningún control. Lo único que se ha hecho es convertir la calle en peatonal. El comprador camina sin peligro de ser rozado por un carro, pero no hay orden”, agregó otro comerciante.
Pérdidas Económicas y Llamado a Nuevas Estrategias
Los negocios formales en este tramo aseguran estar registrando fuertes pérdidas económicas y piden que se adopten estrategias más eficaces para regular la actividad comercial.
“No fue una decisión correcta cerrar la calle. Lo único que está haciendo es perjudicar a los comercios formales que generamos empleo y pagamos todos los impuestos. Antes vendíamos el 95 % de nuestra mercadería; ahora apenas llegamos al 50 o 60 %”, aseguraron.
Autoridades Buscan Acuerdos
El concejal alterno Byron Sandoya informó que se han mantenido reuniones con comerciantes de la zona, quienes buscan acuerdos con las autoridades para evitar competencia desleal frente a sus locales.
“Frente al negocio de una señora, en la vereda, en la calle, junto a la alcantarilla, se venden los mismos productos que ella ofrece formalmente. Incluso hay cuatro agentes de seguridad municipal presentes, pero el negocio formal está en desventaja”, explicó Sandoya.
El concejal también indicó que ha conversado con dirigentes de dos asociaciones ubicadas en la calle Ambato y solicitó al alcalde coordinar una reunión con la Dirección de Control Territorial, Mercados y Seguridad Ciudadana.
“Ellos quieren hacer aportes y contribuir a la gestión municipal”, aseguró.
Llamado al Orden por Parte del Alcalde
Frente a esta situación, el alcalde Wilson Erazo hizo un llamado a los comerciantes para que ejerzan sus actividades de forma ordenada y respetando el espacio público.
“Poner orden no es fácil. Entendemos la necesidad de llevar el pan diario a casa, pero debe hacerse con orden. Vamos a seguir coordinando, y que la ciudadanía colabore. No se trata de que el alcalde sea firme o enojón, sino de que todos cumplamos con la ordenanza y la normativa”, expresó Erazo.
El Problema Persiste
A pesar de los operativos e intervenciones realizados en distintas ocasiones, el comercio informal sigue siendo un problema persistente en el centro de Santo Domingo, lo que evidencia la necesidad de soluciones más efectivas y sostenibles.

