Wilmer Vinicio C. fue sentenciado a veintinueve años y cuatro meses de privación de libertad por su autoría en la violación perpetrada contra su hijastra. La madre de la víctima, Mónica Patricia T., recibió la condena de catorce años y ocho meses de cárcel, en calidad de cómplice.

Las agresiones sexuales a la niña iniciaron cuando Wilmer Vinicio C. se fue a vivir en la casa de Mónica en el cantón Gualaceo provincia de Azuay en el año 2018.
Los hechos
Con el pretexto de ayudarla a bañarse, en varias ocasiones Wilmer Vinicio C. la violentó sexualmente.
A pesar de las amenazas para que la niña guardara silencio, ella le contó a su madre lo que sucedía, pero no le creyó y siguió obligándola. Incluso la golpeaba para que se bañara con su padrastro.
En la audiencia de juicio, la Fiscalía también acusó a la madre porque tenía conocimiento de los hechos y, pese a su obligación de protegerla, su omisión facilitó que se continuara cometiendo el delito.
La última agresión sexual ocurrió en mayo de 2023 porque la abuela de la niña las llevó a ella y a su hermano a vivir a su domicilio, con el fin de evitar que continuaran siendo agredidos físicamente por su madre y su padrastro.
Meses después, la niña le confesó a su tía lo que ocurría y fue quien presentó la denuncia.
El relato de la niña víctima coincidía con los testimonios de sus tíos y de su hermano.
El hermano contó que vio que su padrastro llevaba a la fuerza a la niña al baño y que su mamá la agredía para obligarla a que se bañara con él.
La Fiscalía informó que las dos psicólogas que practicaron las valoraciones a la niña concluyeron que el relato es creíble y que presenta estrés postraumático relacionado a los hechos denunciados.
Con base en los elementos probatorios, el Tribunal Penal declaró la culpabilidad de Wilmer Vinicio C. y Mónica Patricia T. Además, ordenó que los sentenciados paguen 5.000 dólares como reparación integral.

