Ha pasado una semana desde que finalizó el periodo de obligatoriedad en el uso de mascarillas en las unidades educativas de las provincias de Santo Domingo de los Tsáchilas, Pichincha, Manabí y Guayas. La medida, que entró en vigencia el 5 de mayo, fue anunciada de forma reiterada por diferentes dependencias del gobierno nacional.

Sin embargo, al llegar el 3 de julio, fecha en la que concluía la disposición, su cumplimiento fue casi nulo. Muchos estudiantes ya habían dejado de usar el tapabocas e incluso olvidado la normativa.
En Santo Domingo, el uso de mascarilla fue visible principalmente durante los primeros días del año lectivo 2025-2026. En los accesos a las instituciones educativas, personal designado verificaba que se cumpliera la medida preventiva frente al aumento de casos de tosferina.
Durante ese periodo, comerciantes retomaron la venta de mascarillas, mientras que autoridades realizaron operativos de control ante denuncias de especulación en los precios por parte de algunos padres de familia.
No obstante, con el pasar de los días, el cumplimiento decayó. Los estudiantes comenzaron a ingresar a clases sin mascarilla y sin mayores restricciones. Afortunadamente, los contagios no se propagaron de forma masiva.
Hasta la semana anterior, varios docentes confirmaron que la mayoría de alumnos ya no usaban mascarilla, a pesar de que la medida seguía vigente. De acuerdo con el Ministerio de Salud, hasta la semana epidemiológica 27 se han confirmado 94 casos de tosferina en la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas.
Aunque se mantiene una vigilancia activa, el ritmo de contagios ha sido moderado. Quince días atrás se contabilizaban 87 casos, mientras que el 5 de mayo, cuando se activó la obligatoriedad del uso de mascarilla, se registraban apenas 30 personas infectadas.

