Basura y malos olores preocupan a estudiantes y moradores.

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La acumulación de basura y desechos orgánicos en los exteriores de varias unidades educativas de Santo Domingo se ha convertido en un problema que preocupa a estudiantes, padres de familia y habitantes de distintos sectores de la ciudad. Los malos olores, la presencia de gallinazos y el deterioro del espacio público generan un ambiente poco saludable para quienes diariamente acuden a clases o transitan por estas zonas.

Uno de los puntos más críticos se encuentra en los alrededores de varias instituciones educativas ubicadas en la cooperativa 17 de Diciembre, donde los desperdicios permanecen durante varias horas del día. La situación se agrava durante las jornadas de intenso calor, cuando la descomposición de los residuos intensifica los malos olores e invade incluso las aulas de clase.

Padres de familia denuncian afectaciones dentro de las aulas.

“Eso no se aguanta. En los días de sol es peor y los olores dentro de las aulas son insoportables.”. — Madre de familia.

“Tengo una hija en la unidad educativa del sector y todos los días sale diciendo que huele horrible, que el salón no se aguanta y que los olores son demasiado fuertes.”. — Madre de familia.

Los testimonios reflejan la preocupación de los representantes, quienes aseguran que las condiciones en las que estudian los menores no son las adecuadas debido a la constante presencia de basura en los alrededores de las instituciones educativas.

Las aceras permanecen ocupadas por desperdicios.

Los moradores afirman que desde las primeras horas del día las aceras permanecen ocupadas por fundas de basura, dificultando el paso de peatones y estudiantes. A ello se suma la presencia de vísceras y otros desechos orgánicos que, según denuncian, serían abandonados por comerciantes de la zona, provocando malos olores y atrayendo aves carroñeras.

“Las veredas son para que caminemos junto a nuestros hijos, pero lo que encontramos son montones de basura en cada esquina de las dos unidades educativas. No solo son fundas, también hay vísceras de carnicerías y del mercado de mariscos. Además, llegan gallinazos y los olores son horribles.”. — Morador del sector.

La acumulación constante de residuos no solo afecta la movilidad peatonal, sino que también representa un potencial riesgo para la salud pública debido a la proliferación de insectos, aves y microorganismos derivados de la descomposición de los desechos.

La problemática también afecta a la cooperativa Santa Marta.

El problema no se limita a la cooperativa 17 de Diciembre. En el sector 2 de la cooperativa Santa Marta, frente a una unidad educativa, existe una quebrada que con frecuencia es utilizada como botadero clandestino de basura e incluso de animales muertos, incrementando los niveles de contaminación ambiental.

Asimismo, moradores denuncian que en el sector 1 de la cooperativa Santa Marta, específicamente en las calles Juan Leon Mera y Aurelio Mosquera Narváez, continúan apareciendo montículos de basura en terrenos baldíos ubicados cerca de establecimientos educativos.

La permanencia de estos botaderos improvisados deteriora la imagen del sector y expone diariamente a cientos de estudiantes y ciudadanos a condiciones poco saludables.

Moradores exigen mayor control y limpieza.

“Las autoridades deberían estar más pendientes de las calles porque son veredas por donde caminamos todos los ciudadanos. Hay vidrios, basura y quién sabe qué infecciones habrá ahí. Da muy mal aspecto.”. — Morador del sector.

Los habitantes consideran que la problemática requiere acciones inmediatas por parte de las autoridades municipales, tanto para evitar que las personas continúen depositando basura en sitios no autorizados como para mejorar la frecuencia del servicio de recolección.

Solicitan aumentar la frecuencia de recolección.

“yo vivo en el sector y no sé exactamente qué día pasa el recolector, pero pienso que aquí debería pasar al menos dos veces al día, porque es un mercado donde diariamente se generan desperdicios de animales. Los olores son insoportables.”. — Ciudadana.

“Pedimos a las autoridades de Santo Domingo que controlen mejor la recolección de basura, que apoyen tanto al mercado como al sector y que coloquen contenedores donde los comerciantes puedan depositar correctamente los residuos. La basura debería recogerse por lo menos dos veces al día.”. — Ciudadana.

Los moradores explican que el mercado de mariscos genera diariamente una gran cantidad de residuos orgánicos. Aunque los comerciantes limpian sus puestos al finalizar la jornada, los desperdicios permanecen amontonados frente a las unidades educativas hasta que son retirados por el servicio de recolección, situación que consideran debe ser corregida.

Comunidad pide soluciones urgentes.

Padres de familia, estudiantes y moradores coinciden en que es urgente implementar medidas que permitan recuperar estos espacios. Entre las principales solicitudes constan el incremento en la frecuencia de recolección de basura, la instalación de contenedores adecuados, mayores controles para evitar el depósito ilegal de desechos y campañas permanentes de concienciación ciudadana.

Los habitantes advierten que mantener los alrededores de los centros educativos libres de basura no solo mejora la imagen de los barrios, sino que también protege la salud de cientos de niños, adolescentes y docentes que diariamente desarrollan sus actividades en estos sectores de Santo Domingo.

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