La crisis energética comienza a impactar directamente al sector productivo de Santo Domingo. Seis empresas de alto voltaje y 65 de medio voltaje deberán reducir a cero su consumo de energía eléctrica durante determinados bloques que, en conjunto, podrían alcanzar hasta 48 horas semanales, según informó Marcela García Sánchez, presidenta ejecutiva de la Cámara de Industrias y Producción de Santo Domingo.

La medida obligará a las industrias a reorganizar sus jornadas de trabajo y procesos productivos. Desde el gremio empresarial advierten posibles disminuciones en la producción, retrasos en pedidos y exportaciones, además de afectaciones en actividades que dependen permanentemente de la electricidad, como las cadenas de frío.
Industrias deberán reorganizar su producción.
García explicó que las empresas deberán adaptarse a periodos de desconexión que representan hasta dos días por semana. Según la dirigente empresarial, Santo Domingo tendría que aportar con una reducción aproximada de 27 megavatios dentro del plan nacional de ahorro energético.

“Se nos ha pedido que nos desconectemos 48 horas a la semana. Eso implicaría una reestructuración del talento humano operativo y, obviamente, bajas de producción en la cadena de suministros y en la entrega de pedidos que teníamos pendientes, tanto al cliente final como en exportaciones.”.Marcela García Sánchez, presidenta ejecutiva de la Cámara de Industrias y Producción de Santo Domingo.
De acuerdo con García, las disposiciones también alcanzan a empresas de medio voltaje, que deberán ajustar sus operaciones para cumplir con la reducción de la demanda eléctrica.
“También a empresas de medio voltaje se les ha pedido su desconexión 48 horas a la semana para cumplir una demanda que pensamos que es de 27 megavatios que se ha pedido que Santo Domingo ahorre para unirse a este plan nacional de ahorro de energía.”.Marcela García Sánchez, presidenta ejecutiva de la Cámara de Industrias y Producción de Santo Domingo.
Empresas de alimentos y bebidas entre las afectadas.
Entre las industrias mencionadas por García se encuentran empresas vinculadas principalmente con la producción de alimentos y bebidas, entre ellas Pronaca, Arca Continental y Reybanpac.
La presidenta ejecutiva de la Cámara de Industrias y Producción señaló que una disminución de las horas de operación podría repercutir en la rentabilidad de estas compañías y alterar sus procesos productivos.
Entre las principales preocupaciones del sector están la paralización de turnos, la conservación de cadenas de frío y las posibles pérdidas económicas. El gremio considera que las consecuencias también podrían trasladarse al empleo y al cumplimiento de pedidos nacionales y de exportación.
Solo dos empresas cuentan actualmente con autogeneración.
La autogeneración aparece como una de las alternativas para reducir la dependencia de la red eléctrica. Sin embargo, García indicó que actualmente solo dos empresas de Santo Domingo cuentan con sistemas de paneles fotovoltaicos para generar parte de su propia energía.
La dirigente empresarial sostuvo que las industrias de alto consumo tienen como plazo hasta el 15 de diciembre de 2026 para disponer de mecanismos de autogeneración, de acuerdo con la normativa mencionada durante la entrevista.
“Hoy por hoy contamos con dos empresas en Santo Domingo que ya tienen el uso de paneles fotovoltaicos. Sin embargo, creemos que este tema se ha socializado poco y con poco tiempo. Las inversiones para autogeneración no son menores, son bastante amplias y su tasa de retorno supera los cinco años.”.Marcela García Sánchez, presidenta ejecutiva de la Cámara de Industrias y Producción de Santo Domingo.
Bajos niveles de Mazar mantienen la preocupación.
Cristian Laverde Albarracín, especialista en energía, explicó que el escenario está relacionado con el estiaje y la disminución de las reservas hídricas utilizadas para la generación eléctrica del país.
Según Laverde, reportes del operador nacional reflejarían un déficit aproximado de 1.600 megavatios durante el periodo de estiaje. También señaló que el nivel del embalse de Mazar constituye uno de los factores que han llevado a adoptar medidas para reducir la demanda del sector industrial.
“Se tiene un déficit de aproximadamente 1.600 megavatios que se nota cuando tenemos estiaje. En este caso, el estiaje ha iniciado con unos 15 días de anticipación y eso ha hecho que nuestra principal reserva hídrica, que es el complejo Mazar, se encuentre a la fecha a 17 metros de que se termine la reserva.”.Cristian Laverde Albarracín, especialista en energía.
Laverde explicó que, bajo las actuales condiciones, una parte importante del esfuerzo para disminuir la demanda eléctrica está recayendo sobre los usuarios industriales de alto y medio voltaje.
¿Podrían llegar los cortes de energía a los hogares?.
La posibilidad de que las restricciones alcancen posteriormente al sector residencial dependerá principalmente del comportamiento de las lluvias durante los próximos meses, explicó Laverde.
El especialista señaló que octubre y noviembre registran históricamente menores precipitaciones en las zonas donde se encuentran importantes instalaciones hidroeléctricas. Sin embargo, recalcó que las condiciones climáticas actuales dificultan realizar una previsión definitiva.
“Va a depender mucho de cómo se comporte el tema de la pluviosidad. A nivel estadístico, octubre y noviembre son los meses que menos llueve en el complejo Paute Integral y en la vertiente oriental. Estadísticamente es bastante probable que existan cortes, pero estamos en un escenario climático en el que puede llover intensamente y superar de manera temporal la crisis, que sigue siendo sistémica.”.Cristian Laverde Albarracín, especialista en energía.
Por ahora, el impacto inmediato se concentra en el sector industrial. En Santo Domingo, las 71 empresas señaladas deberán reorganizar sus operaciones para disminuir su demanda eléctrica, mientras el comportamiento de las lluvias y las reservas hídricas será determinante para conocer cómo evolucionará la situación energética durante los próximos meses.

