Motos eléctricas siguen sin regulación mientras aumentan los accidentes en Santo Domingo.

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A casi un año de que se anunciaran los primeros controles para regular la circulación de motos eléctricas en Santo Domingo, la normativa que debía establecer reglas claras para este medio de transporte aún no ha sido aprobada. Mientras tanto, las autoridades advierten que el crecimiento acelerado de estos vehículos en las calles también ha venido acompañado de un incremento en los accidentes de tránsito y en los riesgos para peatones y conductores.

La discusión sobre la regulación de las motos eléctricas se remonta a septiembre de 2024, cuando la Empresa Pública Municipal de Transporte anunció una serie de controles dirigidos a quienes utilizaban este tipo de vehículos. La medida respondía al aumento de usuarios y a las irregularidades detectadas en su circulación por diferentes sectores del cantón.

Como parte de ese proceso, se planteó la elaboración de una ordenanza que permitiera regular el uso de este medio de movilidad alternativa, estableciendo obligaciones, restricciones y mecanismos de control para garantizar la seguridad vial.

Acción de protección frenó los controles.

Sin embargo, pocos días después del anuncio, el proceso quedó suspendido debido a la presentación de una acción de protección. En ella se argumentó que varias motos eléctricas habían sido retenidas sin que existiera una normativa vigente que respaldara legalmente dichos procedimientos.

La medida cautelar detuvo temporalmente los controles y abrió un debate sobre la necesidad de contar primero con una ordenanza antes de ejecutar cualquier tipo de sanción o retención.

“Con la medida cautelar lo que se busca primero es que se acoja esta medida y que también se pueda frenar de una vez por todas esta pretensión del gerente hasta que pueda realmente existir la política pública y la ordenanza que regule el funcionamiento de estas motos eléctricas” – Liliana Silva, Concejal de Santo Domingo.

En aquel momento, las motocicletas retenidas fueron sancionadas principalmente por el uso inadecuado del espacio público. Sin embargo, la ausencia de una regulación específica dejó en evidencia un vacío legal que hasta la fecha continúa sin resolverse.

Crecen los accidentes relacionados con motocicletas.

Con el paso del tiempo, el número de motos eléctricas que circulan por las calles de Santo Domingo ha aumentado considerablemente. Paralelamente, las estadísticas de siniestralidad también muestran cifras preocupantes.

De acuerdo con datos expuestos por la Empresa Pública Municipal de Transporte, únicamente durante el mes de mayo de 2026 se registraron 100 personas heridas y ocho fallecidos como consecuencia de siniestros viales en el cantón.

A estas cifras se suma el reporte del Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo, cuyos equipos atienden diariamente un promedio de 15 accidentes de tránsito. Gran parte de estas emergencias involucran motocicletas, lo que ha incrementado la preocupación de las autoridades locales.

Especialistas en movilidad consideran que la falta de regulación genera confusión sobre aspectos fundamentales como la velocidad permitida, los implementos de seguridad obligatorios, las condiciones de circulación y los espacios habilitados para estos vehículos.

Alcalde pide acelerar la aprobación de la ordenanza.

Ante este panorama, el alcalde de Santo Domingo, Wilson Erazo, expresó su preocupación por la demora en la aprobación de la ordenanza destinada a regular las motos eléctricas.

La autoridad señaló que la normativa es necesaria para establecer controles efectivos y reducir los riesgos que actualmente enfrentan tanto los conductores como los demás usuarios de las vías.

“El Concejo Municipal no ha tratado ni la ordenanza para regular y controlar el asunto de las famosas motos eléctricas. Con mucho respeto y cariño, señores legisladores, tienen que tratar la ordenanza. Que la politiquería nos ponga acciones de protección, como ustedes han escuchado en un momento dado, un partido político por ahí que siempre está reclamando que cómo van a negarle el derecho a circular en la moto eléctrica. Sí, pero tiene que hacerlo cumpliendo la normativa, porque si no se muere el que conduce, va a afectar a alguien en la calle. Estas cosas son duras de decir, pero tienen que ser tratadas”.Wilson Erazo, alcalde de Santo Domingo.

Erazo insistió en que el objetivo de la regulación no es impedir el uso de este medio de transporte, sino establecer reglas claras que permitan una convivencia segura entre todos los actores viales.

El proyecto permanece en análisis.

Por su parte, concejales del cantón explicaron que el proyecto de ordenanza ya fue revisado en las respectivas comisiones municipales, donde recibió observaciones, sugerencias y recomendaciones técnicas para fortalecer su contenido.

Actualmente, el documento se encuentra nuevamente en la Empresa Pública Municipal de Transporte, entidad que deberá incorporar las observaciones realizadas antes de remitir el texto definitivo para continuar con el proceso legislativo.

“Tiene que agrupar las iniciativas, las inquietudes y los aportes que se hicieron en las comisiones y tiene que retornar al Concejo Municipal para que se pueda anclar al último informe jurídico. Así que el proyecto de ordenanza no está en el Gobierno Municipal; en estos momentos está en la Empresa Pública Municipal de Transporte” – Ximena Toro, Concejal de Santo Domingo.

Una vez que el documento regrese al Concejo Municipal, deberá continuar el trámite correspondiente hasta su eventual aprobación en el pleno.

Ciudadanía respalda la regulación.

Mientras las autoridades avanzan en el proceso administrativo y legislativo, diversos sectores de la ciudadanía coinciden en la necesidad de establecer reglas claras para el uso de motos eléctricas.

Los habitantes consideran que la ausencia de una normativa específica ha permitido que algunos conductores utilicen estos vehículos sin respetar normas básicas de seguridad, generando riesgos para peatones, ciclistas y otros conductores.

Además, señalan que una regulación adecuada permitiría definir responsabilidades, fortalecer los controles y fomentar una cultura de movilidad más segura dentro del cantón.

Una necesidad cada vez más urgente.

El crecimiento sostenido de las motos eléctricas en Santo Domingo refleja una tendencia que se replica en varias ciudades del país. Su bajo costo de operación y facilidad de movilidad han convertido a estos vehículos en una alternativa atractiva para cientos de ciudadanos.

Sin embargo, el incremento de usuarios también plantea nuevos desafíos para las autoridades encargadas de garantizar la seguridad vial. La falta de regulación, sumada al aumento de accidentes de tránsito, ha convertido la aprobación de una ordenanza en una necesidad cada vez más urgente.

Tanto autoridades como ciudadanos coinciden en que contar con una normativa clara permitirá establecer controles efectivos, reducir riesgos y prevenir más accidentes en las vías de Santo Domingo.

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